Artículo de Rocio Orellana, acompañante internacional de derechos humanos de Peace Watch Switzerland (PWS) en Honduras.
El 15 de enero del 2017 se desató una lucha que aún resuena en las montañas de Reitoca. En la zona sur de Honduras, donde el Río Grande de Reitoca, que ha sido fuente de vida por generaciones, persiste el conflicto entre la comunidad indígena Lenca de Reitoca y la empresa mercantil Promotora de Generación de Energía Limpia S.A. (Progelsa). La construcción de la hidroeléctrica en territorio Lenca fue aprobada por el gobierno de Honduras sin respetar el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el cual le otorga a los pueblos indígenas y tribales el derecho a decidir sobre su territorio mediante Consulta Previa, Libre e Informada.
Lo que comenzó como una protesta local se ha convertido en un símbolo de resistencia ante los intereses de grandes empresas. Sin embargo, la defensa del territorio no solo implica el enfrentamiento contra Progelsa, sino que también desafía la cohesión interna de Reitoca. En conmemoración al octavo año de la lucha para proteger el Río Grande de Reitoca exploramos las estrategias empleadas para debilitar a la comunidad y, sobre todo, cómo la resistencia puede convertirse en un factor de unión y reafirmación de la identidad colectiva Lenca.
Mecanismos de división utilizados por las y los usurpadores

Como se puede observar en muchos conflictos socioambientales, las comunidades afectadas por proyectos extractivos son estratégicamente fragmentadas, con el fin de facilitar la implementación de estos mismos. Los relatos de miembros defensores del Río Grande ilustran mecanismos de división e influencia utilizados por las empresas y otros actores interesados en los proyectos.
Una de las estrategias más comunes para obtener el consentimiento de las comunidades para proyectos extractivos es la oferta de empleo y la promesa de desarrollo. Sin embargo, los modelos de desarrollo presentados por las empresas son ajenos a las realidades locales y priorizan el beneficio económico por encima de los derechos humanos y la sostenibilidad ambiental. Según testimonios de defensoras y defensores del Río Grande Progelsa les ofreció a habitantes de Lepaterique (otro municipio en el departamento de Francisco Morazán, también situado a orillas del Río Grande) oportunidades de empleos, los cuales fueron inicialmente contratados para los trabajos previos y durante la construcción de las primeras obras de ingeniería. No obstante, estas oportunidades son temporales y no compensan las necesidades socioeconómicas de las y los trabajadores.
La instalación del proyecto hidroeléctrico en territorio Lenca marcó el inicio de una división entre las comunidades de Lepaterique y Reitoca. Como suele ocurrir con este tipo de iniciativas, las promesas de desarrollo no llegan de forma equitativa, lo que alimenta el desencuentro entre quienes ven en el proyecto una fuente de ingresos y quienes advierten las consecuencias ambientales y territoriales. En este escenario, Reitoca ha asumido un papel central en la resistencia, al ser la comunidad más expuesta a los impactos del proyecto debido a su ubicación, ya que se encuentra situado en una pequeña llanura a la margen derecha del Río Grande.
La información difundida en la comunidad es selectiva e incompleta, lo que impide tomar decisiones informadas y adecuadas. Andony Ruiz, miembro del Consejo Indígena Lenca de la comunidad de Reitoca (CILR), señala que la desinformación se manifiesta de diferentes formas. Progelsa recurrió a consultores peruanos los cuales presentaron el proyecto como un beneficio para la comunidad. Al recurrir a profesionales con experiencia internacional, se busca difundir información que aparenta ser científica, pero que en realidad es parcial y no refleja de manera completa la realidad del proyecto.
Al mismo tiempo la criminalización de los y las defensoras, entre ellos Wilmer Alonzo y José Orlando Rodas, en un patrón de persecución denunciado en foros internacionales. La Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) alertó en abril de 2024 sobre la condena de Alonzo y Rodas, señalando que es “consecuencia de un proceso de hostigamiento y acoso judicial iniciado en su contra en el año 2018 como represalia a su trabajo en defensa del Río Grande de Reitoca“[1]. Por lo contrario, ocurre en Honduras una manipulación mediática en la cual el discurso mediático etiqueta a miembros de la lucha como opositores al desarrollo y distorsiona así la imagen de esta a nivel nacional.
Andony señala también que, ante la resistencia de la comunidad de Reitoca, Progelsa intentó obtener su consentimiento ofreciendo recursos materiales (como pupitres y cemento) o monetarios para líderesas y líderes de la lucha. Estas acciones, aparte de generar fracturas y desconfianza entre miembros de la lucha, buscan generar una sensación de beneficio inmediato desviando así la atención de los posibles impactos negativos que podría tener la construcción de la hidroeléctrica.
Al no ver resultados positivos las personas interesadas en cuyos proyectos no se abstienen de hacer uso de la violencia y la intimidación para sembrar miedo en el territorio usurpado. Utilizan fuerzas policiales y grupos armados para reprimir las manifestaciones pacíficas o las protestas contra la construcción de la hidroeléctrica.
En la comunidad de Reitoca se ha podido observar un fenómeno recurrente en muchas luchas por la defensa del territorio: a pesar de las acciones en su contra, la resistencia no se ha debilitado, más bien se ha fortalecido.
La lucha como mecanismo de unión
Las estrategias implementadas por Progelsa han tratado de crear divisiones en Reitoca. No obstante la defensa del agua y el territorio sigue siendo el eje unificador. La conmemoración del 15 de enero de 2025 es un ejemplo de la cohesión de Reitoca y demuestra que aunque existan diferencias entre habitantes, todas y todos coinciden en que la defensa del río es innegociable.
Andony afirma que la lucha ha fortalecido la identidad indígena Lenca, no sólo entre quienes permanecen en Reitoca, sino también en aquellos que han migrado y dejado el territorio. La resistencia ha despertado un sentimiento de orgullo y pertenencia, forjando una identidad colectiva basada en la defensa del río y el territorio ancestral. Incluso desde el extranjero, compatriotas han mostrado su apoyo, enviando ayuda y visibilizando la causa en distintas plataformas. Roger, defensor del río, enfatiza el esfuerzo y la entrega que ha implicado la resistencia, afirmando que “se dejó el pellejo aquí”. Sus palabras resaltan los sacrificios que la comunidad ha asumido en la defensa del río, enfrentando no solo la criminalización y la represión, sino también las dificultades diarias que conlleva mantener una lucha prolongada contra una empresa poderosa. Enfrentarse a Progelsa no solo ha sido un acto de resistencia, sino también de empoderamiento. La comunidad ha tomado un papel activo en la defensa de sus recursos naturales, demostrando así que, a pesar de los intentos de división e intimidación, ella ha desarrollado formas autónomas de gobernanza y protección del territorio.
La defensa en Reitoca ha trascendido las fronteras locales, atrayendo el apoyo de organizaciones de derechos humanos, colectivos ambientalistas y redes internacionales que denuncian las violaciones a los derechos de los pueblos indígenas. Estas redes de solidaridad, en las que Peace Watch Switzerland participa, han sido clave para visibilizar la lucha y contrarrestar la narrativa impuesta por quienes buscan desacreditarla.

En conmemoración al octavo aniversario de esta lucha mujeres, hombres y niños se han reunido pacíficamente en la plaza, un acto que llena de orgullo la comunidad lenca de Reitoca. Esta conmemoración ha dejado claro que, aunque existan diferencias, cuando el río está en peligro, la comunidad se mantiene firme y unida en su lucha. El mensaje es claro y contundente: “Reitoca no se toca”.
Foto de portada: El río Grande de Reitoca – una fuente de vida para la comunidad. Photo: PWS
[1] https://www.business-humanrights.org/en/latest-news/honduras-condenan-a-defensores-de-territorio-por-resistir-ante-proyecto-hidroel%C3%A9ctrico-en-reitoca/?utm_source=chatgpt.com